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la familia pastoral

UN DERRAMAMIENTO DEL ESPÍRITU EN TU CASA

Por Jorge Sennewald
UN DERRAMAMIENTO DEL ESPÍRITU EN TU CASA

Yo podía ver la estrategia del diablo atrás de todo esto y más allá del buen resultado que pueda dar el aislamiento para que esta pandemia se termine rápidamente, yo veía como el diablo soltaba su ejército de demonios a los hogares para producir enfrentamientos en los matrimonios, distancias entre los padres e hijos, enojos, peleas, nervios, etc. Porque hay mucha ansiedad, hay mucha preocupación no solamente la principal por la salud, también hay mucha preocupación por lo que va a pasar con la economía. El diablo va a querer utilizar todo esto para traer maldición a los hogares y Dios me decía “el diablo pudo planear presa madera, pero como tantas veces te he mostrado Yo soy el que cambio maldición en bendición”.

Dios tiene un plan maravilloso para este tiempo y es el plan del derramamiento del Espíritu Santo en nuestros hogares. Estaba leyendo en la Biblia y recordando cómo la palabra de Dios llegó a los no judíos por primera vez en una casa. El primer avivamiento para los gentiles vino en un hogar, en el hogar de Cornelio. Y allí, en Hechos 10, versículos 44 al 46 dice “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios”

Esto pasó en la casa de un buen hombre que amaba a Dios y que creía en Dios y que trataba de que su familia se animará a creer que había un Dios que iba a cambiar su historia. No lo conocían, no eran parte del pueblo de Jesucristo, pero ellos confiaban en que Dios tenía un plan también para ellos. Un pentecostés privado cayendo en todo un hogar, en la casa de Cornelio que todos fueron elevados hacia los cielos. Fue algo milagroso, las alabanzas fueron maravillosas y todos fueron salvados y llenados con la presencia del Espíritu Santo de Dios. Todo eso sucedió porque un hombre propuso en su corazón buscar a Dios.

Por eso, las cabezas de los hogares, los hombres: busquen a Dios en este tiempo y sean los sacerdotes del hogar que tal vez no han sido hasta ahora. Y si no hay un papá en la casa, mamá Dios te ha dado gracia para poder sembrar de Dios en tus hijos. Tenemos que entronizar a Jesucristo en nuestros hogares. En este tiempo tenemos que darle la prioridad porque si levantamos a Jesús, los demás caen, si levantamos a Jesús en nuestro hogar, todas las estrategias del diablo de maldecir nuestra casa se van a tener que ir a buscar otro domicilio porque en nuestras casas Jesucristo estará entronizado.

Muchos de nuestros hogares cristianos están ahora bajo control de espíritus que no son de Dios: miedos, ansiedad, incertidumbre, nerviosismo, discusiones, enojos, etc. El Espíritu de Dios quiere irrumpir y cambiar ese clima, cambiar ese oxígeno porque dónde está el espíritu de Dios hay unidad y hay libertad, donde está el Espíritu Santo hay descanso, hay paz y hay gozo.

Puede haber gozo en medio de la crisis. No gozo por lo que estamos viviendo encerrados sino gozo por lo que va a pasar luego de esto. Gozo por saber que Dios tiene cuidado de sus hijos. Gozo por la oportunidad de leer como nunca la Biblia. Mientras hacemos todo eso vamos a crear un clima en nuestra casa que va a ser un antídoto. Las paredes se van a sellar con la presencia de Dios y ningún germen pero tampoco ninguna maldición tocará nuestra morada.

Esta es la oportunidad de recuperar el trono de Dios en nuestras casas. 

UN DERRAMAMIENTO DEL ESPÍRITU EN TU CASA