Artículo

la vida personal del pastor

LOS CAMPOS BLANCOS

Por Enrique Strohschein
LOS CAMPOS BLANCOS

Con el correr de los años hemos visto cómo preciosos siervos y ministros reconocidos del Señor, necesitaban ser renovados para seguir con el mismo entusiasmo y la misma alegría con la cual habían ministrado en años que ahora eran historia.

Los ejemplos bíblicos siempre nos han alentado a alzar la mirada y ver la tarea que nos llama. Nehemías, como siervo de Dios enfrentó una situación nada fácil de resolver. Había campos blancos que conquistar y poseer y la única manera de lograrlo era derribando las barreras que el enemigo había levantado.

Podemos encontrar aquí tres cosas que necesitaba:

  1. En primer lugar, un plan eficaz
  2. En segundo lugar, la autorización pertinente
  3. Por último, los materiales necesarios para lograr el éxito que esperaba viniera de la mano de Dios.

Para cada uno de nosotros, Dios tiene el mejor plan que alguien haya podido trazar. Ese plan lo descubrimos si vivimos a diario en la voluntad divina, siendo renovados en el espíritu de nuestra mente. Es maravilloso experimentar constantemente que al vivir en el Espíritu, no haciendo los deseos de la carne, somos llevados de gloria en gloria.

Luego vemos que Nehemías recibió la autorización necesaria para ir. Jesucristo nos dice: «No vas en tu nombre, acuérdate que caminas en mi autoridad». Al enemigo no le agrada que caminemos en la autoridad del Señor Jesucristo, pero esa es la forma en la que debemos hacerlo.

Finalmente, aprendemos que cuando estamos en el plan de Dios, obedeciendo su voluntad, avanzando en la autoridad que Jesucristo nos ha dado, el Señor va proveyendo los recursos necesarios por medio de los cuales vemos cómo las barreras van cayendo y el enemigo va retrocediendo.

De la misma forma que Nehemías, tenemos un trabajo por delante que solo puede ser hecho en una completa entrega al plan y la voluntad de Dios. Animémonos a caminar en ese plan, y conquistaremos aquello que tenemos por delante.

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