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LA GLORIA DEL SEÑOR BRILLA SOBRE TI

Por Carlos Mraida
LA GLORIA DEL SEÑOR BRILLA SOBRE TI

A medida que nos acercamos al regreso de nuestro Señor Jesucristo, se marcará cada vez más esta divisoria de aguas entre los que rechazan el gobierno de Jesucristo sobre sus vidas y aquellos que hemos decidido seguir a Jesús. Y una aceleración de la inercia hacia el mal de los unos, y un crecimiento también del pueblo de Dios. Esto es más que evidente en la realidad. El último estudio del Conicet sobre Creencias religiosas en Argentina, revela muchos datos, pero quiero focalizarme en unos pocos.

1. El primero es que se marca un declive acentuado del catolicismo en Argentina. En el año 2008, el 76,5% de los argentinos se reconocían como católicos, lo cual ya indicaba en ese momento una merma significativa en un país que tradicionalmente se decía que era católico, mientras que el estudio presentado recientemente refleja un descenso al 62,9 %.

2. El segundo dato indica el importante crecimiento de dos grupos. El primero el de los no religiosos. Que pasaron en los últimos diez años del 11,3% de la población al 18,9%. El segundo grupo que experimentó un gran crecimiento son las iglesias evangélicas. Que pasaron del 9% al 15,3 % en tan solo 10 años.

Las tendencias indican que estos dos grupos seguirán creciendo más y más con el correr de los años. Porque entre los jóvenes de 18 a 29 años, las cifras son aún mayores: Los no religiosos en esa franja alcanzan el 24,7 %. Los evangélicos jóvenes crecieron al 20%.

Es decir, la divisoria no será más como en el pasado entre católicos y evangélicos, sino que la frontera será entre la fe y la no fe.

Pero un dato más fuerte es que ambos grupos no sólo están en pleno crecimiento sino con un nivel de militancia y movilización más intensa. En el caso de los no religiosos son los abanderados de la legalización del aborto, el matrimonio igualitario, la desacralización de la sociedad en general.

Así que estas dos realidades estarán cada vez más en colisión. Un claro enfrentamiento de valores, de estilos de vida, de manera de ver la realidad. Pero sobre todo porque responden a fuerzas sobrenaturales que operan en el mundo natural.

Así que una de las primeras afirmaciones al pensar en lo que vendrá, es que vienen tiempos de confrontación. No sólo por estos datos objetivos de la realidad, sino porque la Palabra así lo anticipa: Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Isaías 60.2

Vienen tiempos donde veremos crecer las tinieblas, y una densa oscuridad sobre nuestra sociedad. La confrontación primera es en las esferas espirituales y luego desciende sobre los pueblos y sociedades. Hay un plan demoníaco de desacralización de la sociedad que viene avanzando en todo el mundo. El establecimiento internacional de la ideología de género como una imposición a los estados bajo amenazas de penalizaciones económicas. El crecimiento de la inmoralidad en todas sus formas. Y vamos a empezar a ver la persecución de la iglesia, por medio básicamente de tres armas: la discriminación, el desprestigio y la infiltración.

Pero esta es solamente la primera parte del texto de Isaías 60.2. Porque el versículo dice: Una oscuridad negra como la noche cubre a todas las naciones de la tierra, pero la gloria del Señor se levanta y aparece sobre ti.

Mientras la inercia de la maldad se acelera, nosotros debemos acelerar la manifestación de la gloria de Dios. Las armas de nuestra milicia en esta confrontación no son carnales. Pero sí nuestras armas son poderosas en Dios:

1. La primera arma que nosotros tenemos frente a una sociedad que pretende extirpar a Dios de la vida de la gente, es una fe que resulta de una experiencia de la gloria de Dios. Lo que hará que los no religiosos entreguen sus vidas a Cristo, es una iglesia que vive cotidianamente bajo la gloria de Dios y que contagia y transmite esa experiencia vívida con la gloria de Dios. Una iglesia encendida por el poder del espíritu. Por eso este año 2020 tiene que ser para todos nosotros el año de lo sobrenatural, de la manifestación creciente de la gloria de Dios en cada uno y en la iglesia como un cuerpo. No para huir de la realidad en un misticismo loco, sino para todo lo contrario. Para experimentar en nuestras luchas cotidianas, cómo el poder sobrenatural de Dios se manifiesta al enfrentar cada una de nuestras batallas.

Lo que te dará fuerzas y victoria en tus luchas de este nuevo año será el poder del Espíritu Santo en tu vida.

2. La segunda arma que nosotros tenemos es el amor servicial. Nuestra milicia, nuestra militancia es la del amor servicial. No vemos al otro grupo como enemigos, aun cuando nos discriminen, aun cuando nos persigan, aun cuando busquen desprestigiarnos, aun cuando nos infiltren. Los vemos como personas a quienes el dios de este siglo cegó el entendimiento…para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo. (2° Corintios 4.4) Personas a quienes Dios ama y quiere que vengan a él. Y por ende a quienes nosotros también debemos amar. La frontera de la no fe a la fe se cruza por medio del amor servicial de los creyentes. La espiritualidad llena del poder de lo sobrenatural, no será sólo para tener experiencias nosotros, sino que nos impulsará a servir a los demás.

El amor servicial ayudando, restaurando, orando por los necesitados, predicando, sirviendo, será la segunda columna como iglesia este año, y debe ser la expresión de cada uno de nosotros. Creemos que este será un año de evangelización y de crecimiento para toda la iglesia de Argentina.

3. La tercer arma que nosotros tenemos es el poder de la comunidad. Lo que nos hará cada vez más fuertes frente a las luchas cotidianas, es nuestro sentido de cuerpo. Eso es lo que nos dará el poder de la sinergia que hará que nos ayudemos unos a otros para progresar y avanzar aún en medio de crisis económica. Eso es lo que nos dará la fortaleza ante las dificultades de la vida, apoyándonos unos a otros. Eso es lo que hará que ese poder sobrenatural se manifieste, orando unos por otros, impartiéndonos unos a otros, la gracia del Señor. Debemos seguir fortaleciendo nuestro sentido de familia de Dios. Será la tercera columna para nuestra vida como iglesia.

4. La cuarta arma que nosotros tenemos es la consistencia. Me refiero por consistencia a una espiritualidad que funciona en la vida de todos los días. La gente tiene que ver que tu fe te sirve para avanzar y progresar en la vida. La gente tiene que ver que tu fe te sirve para tener una familia armoniosa. La gente tiene que ver que vos vivís en plenitud porque vivís cumpliendo tu propósito en la vida.

Como colectivo, como iglesia en la nación, tenemos que levantar jóvenes en todas las disciplinas, para que con la luz del Señor, tengan respuestas a las problemáticas de la realidad. Porque el Señor promete que reyes poderosos vendrán para ver tu resplandor. (Isaías 60:3)

Pero consistencia significa también coherencia. Porque muchos de los evangélicos no se congregan, y muchos de los que reniegan de la religión ni se acercan a causa de la incoherencia de los creyentes y de los líderes. Mucha gente está desilusionada con la religión, por la incoherencia y la falta de consistencia de los creyentes y de los líderes espirituales.

Creyentes de una sola pieza, líderes sanos, serios. Porque lo que vendrá, ya empezó y vendrá mucho más es el regreso de los hijos pródigos: ¡Levanta los ojos, porque todo el mundo vuelve a casa! Tus hijos llegan desde tierras lejanas; tus hijas pequeñas serán traídas en brazos. (Isaías 60:4)

5. La quinta arma que nosotros tenemos es el poder de Dios en medio de las crisis.

Pesadas y densas tinieblas están ya sobre nuestro país a nivel económico, laboral, social. Pero dice la Escritura que mientras en Egipto había tinieblas en toda la tierra, en la casa de los hijos de Dios había luz. No lo vas a poder explicar, pero este año vas a prosperar.

Te vas a sorprender, pero este año vas a prosperar. Resplandecerán tus ojos y tu corazón se estremecerá de alegría porque los mercaderes del mundo entero vendrán a ti. Te traerán las riquezas de muchos países. (Isaías 60:5)

Sólo sé fiel al Señor, sólo viví bajo sus principios, y prepárate para estremecerte de alegría, porque el Señor te prosperará.


Conclusión:

La confrontación es el resultado primeramente de una confrontación cósmica de los poderes del diablo que se revelan contra el Señor. Y vendrán contra el pueblo de Dios con toda su furia. Pero como sabemos que la victoria ya ha sido ganada por Jesucristo el Señor, sabemos también que nosotros tendremos la victoria. Los que te confronten, cuando no les funcionen las cosas en la vida, vendrán a tu luz y te pedirán ayuda. Sus hijos huérfanos buscarán de tu amor. La iglesia discriminada, perseguida, infiltrada, desprestigiada será reconocida y levantada:

¡Mi templo será glorioso! Los descendientes de los que te atormentaron vendrán a inclinarse ante ti. Los que te despreciaron te besarán los pies. Te llamarán la Ciudad del Señor, y Sión del Santo de Israel. Aunque una vez fuiste despreciada y odiada, y nadie pasaba por tus calles, yo te haré hermosa para siempre, una alegría para todas las generaciones. (Isaías 60:14-15)

El Conicet no podrá dejar de reflejarlo cuando haga el próximo estudio. Porque el Señor lo promete: La familia más pequeña se convertirá en mil personas y el grupo más diminuto se convertirá en una nación poderosa. A su debido tiempo, yo, el Señor, haré que esto suceda». (Isaías 60:22)

Vos y yo somos parte del equipo del campeón, su nombre es Jesucristo.Por eso, este pasaje de Isaías 60 comienza: Levántate y resplandece, porque ha llegado tu luz. (Isaías 60:1)

Dice el apóstol Pablo que el propósito de la palabra profética no es sólo anunciar lo que vendrá, sino principalmente dar una palabra que alinee tu vida con lo que Dios dice, de manera de edificarte, consolarte y animarte.

Por favor, dejá de seguir tus emociones, y desatá tu fe. Alineate con lo que Dios dice. Vos sos parte del equipo del campeón de la historia. Vos tenés un futuro en el que caminarás inseparablemente unido a tu Papá, que te cuidará, te proveerá, te dará la plenitud de su Espíritu, te revestirá de su amor para sanar a otros, te afirmará en su familia, la iglesia, te dará su consistencia para ver cómo tu fe tiene resultados prácticos en todas los aspectos de tu vida.

La gente te parará y te pedirá lo que vos tenés. Porque verán la bendición de Dios y su prosperidad inexplicable en tiempos de crisis.

Así que fija tu mente en la verdad, y abandona la tristeza, deja definitivamente atrás el dolor del pasado, echa fuera la depresión, cambia definitivamente tu patrón de pensamiento limitante, de autodesprecio. Ahora llegó tu momento para levantarte y resplandecer. ¿Porque ha llegado un nuevo año? No. Porque ha llegado tu luz.

Gloria