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la familia pastoral

ESPERANZA FRENTE AL COVID-19

Por Sixto Porras
ESPERANZA FRENTE AL COVID-19

Las autoridades y las familias tienen preguntas que no encuentran respuesta. Ante esta situación, necesitamos ser solidarios, atender las instrucciones de las autoridades, y mantener viva la esperanza y la confianza en Dios para salir fortalecidos.

Dios está al control del más mínimo detalle, porque ni una hoja cae al suelo sin que Él lo autorice. Por eso, no debemos dejar que el miedo nos domine, más bien, es tiempo de alabar a Dios y de glorificarlo en medio de la prueba; Él nos seguirá sorprendiendo y sanará la tierra.

Aun en medio de esta situación, hemos visto cómo la tierra se renueva, las familias se unen y todos clamamos a Dios por un milagro. Es tiempo de orar como familia, y pedirle a Dios que nos llene de esperanza y de ánimo. Por eso, organice a su familia para que todos colaboremos en casa, seamos más tolerantes, y sigamos una rutina que nos permita avanzar. Ría con los suyos, juegue y sea creativo. Permitamos que Dios nos sorprenda. Es un buen tiempo para dialogar con la familia, escuchar las inquietudes de los más pequeños, disculparnos si nos equivocamos y acercarnos si hemos estado lejos.

Es un tiempo para dejar que la Palabra de Dios nos llene de fuerza, ánimo y esperanza, como lo expresa el Salmista: “Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. Confío en Dios y alabo su palabra; confío en Dios y no siento miedo.” (Salmo 56: 3, 4, NVI) “Yo le digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío». (Salmo 91: 2, NVI)

Es posible que usted tenga preguntas sobre cómo ayudar a sus hijos a procesar las noticias abrumadoras del entorno. Mi amigo Danny Huerta de Focus on the Family ha ofrecido algunos consejos para hablar con sus hijos sobre noticias trágicas.

1. Minimice la exposición de los niños pequeños a las noticias.

2. Mire los eventos a través de los ojos de su hijo. Cada niño procesa la información de manera diferente, y algunos son más propensos a la ansiedad que otros.

3. Escuche a sus hijos y déjelos hacer preguntas.

4. Oren juntos y tranquilícelos con las Escrituras. Recuerde a sus hijos el Salmo 27: 1, el Salmo 56: 3, el Salmo 91:1-2 e Isaías 26: 3-4.

La adversidad hace que se escriban historias maravillosas, que se descubran personas extraordinarias, y que seamos más agradecidos y compasivos. La adversidad tiene beneficios maravillosos: nos acerca a Dios, nos guía a la madurez, nos permite ser creativos, nos hace ser más solidarios y aprendemos a valorar los pequeños detalles.

Este es un tiempo para caminar paso a paso, y poner lo mejor que tenemos para hacer agradable la convivencia. Dios está en la barca con nosotros, y debemos mantener la mirada en Él, y no en la circunstancia.

Esperanza, COVID-19