Este domingo 23 de Septiembre iniciamos una vez más nuestros 40 días de ayuno y oración. Nuestro sueño es que la Argentina sea llevada las 24 horas delante de Dios y cubierta por una atmósfera nacional de oración. En la Biblia hay muchos altares pero veo en la zarza de Éxodo 3:1-16 el prototipo de cómo Dios obra para salvar a una nación de la ruina y la esclavitud."> Este domingo 23 de Septiembre iniciamos una vez más nuestros 40 días de ayuno y oración. Nuestro sueño es que la Argentina sea llevada las 24 horas delante de Dios y cubierta por una atmósfera nacional de oración. En la Biblia hay muchos altares pero veo en la zarza de Éxodo 3:1-16 el prototipo de cómo Dios obra para salvar a una nación de la ruina y la esclavitud." />

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UN ALTAR POR NUESTRA TIERRA

Pedro Ibarra
UN ALTAR POR NUESTRA TIERRA

Este domingo 23 de Septiembre iniciamos una vez más nuestros 40 días de ayuno y oración. Nuestro sueño es que la Argentina sea llevada las 24 horas delante de Dios y cubierta por una atmósfera nacional de oración. En la Biblia hay muchos altares pero veo en la zarza de Éxodo 3:1-16 el prototipo de cómo Dios obra para salvar a una nación de la ruina y la esclavitud.

En primer lugar: Hay un fuego que no nace en Moisés; sino en Dios. De arriba. El propósito no es el mistisisimo ni experiencias espirituales sino despertar a un hombre golpeado por el fracaso y enterrado en el desierto, por haber querido liberar a su nación a su manera. Ese es el Moisés antes del fuego. Pero esa llama lo atrae, lo caza. Sus ojos están fijos. Pero está en la mitad del camino, pues el fin de la zarza no es sólo que Moisés vea.

En segundo lugar: El llamado de Dios es que no vivamos sólo de lo milagroso; sino que lo que Dios inició, nosotros lo cuidemos. Debemos añadirle a lo asombroso, confianza y responsabilidad. Levítico 6 nos muestra un fuego que Dios principió, el cual el Sacerdote debía cuidar, alimentar y sostener diariamente. Y ese es nuestro llamado, a que este pequeño fuego encendido por Dios para orar por la Argentina lo avivemos entre todos. Pues este altar es la base para todas las gestiones que haremos para la transformación nacional.

En tercer lugar: El Señor tiene como objetivo poseer también el oído de Moisés. Alguien habla, no desde la periferia sino desde el mismo centro de la llamarada. El peligro de las zarzas espirituales es que tengan solo fuego para ver y no voz y Palabra de Dios para escucharse. En los versículos 2 y 4 dice que de en medio de la zarza, no de la periferia ni del borde, sale la palabra de Dios. Para liberar a su nación, Moisés sabe desde el principio que el poder está en la Palabra de Dios. En nuestra humilde escuela de oración, hemos entendido que orar es oír a Dios para tomar sus deseos y convertirlos en súplicas, sabiendo que lo nacido en el corazón de Dios es concedido.

En Argentina Oramos Por Vos aspiramos a un altar nacional. Que incluya a todos los santos de la Argentina con el propósito de presentar al país las 24 horas delante de Dios en oración. Que el motivo de nuestro clamor sea ver a nuestra Nación inclinarse ante el Todopoderoso. Que no solo vivamos un toque o una visitación sino una conversión completa de nuestro País. Que involucre no solo sumar membrecía a nuestras congregaciones, sino que la cultura, la educación, la industria, la política, la economía, las comunicaciones y toda área que hace a la formación de una nación sea trasformada por y para Dios.

Lo animo en este nuevo tiempo a sumarse al gran altar a Dios por la Argentina. Su oración personal es vital y clave en este tiempo. De esta manera estaremos unidos a miles de hermanos en todo el territorio y fuera de él para orar a Dios y levantar un altar por nuestra tierra, en la fe de una Argentina transformada y gobernada por el Señor Jesucristo y rendida a los pies del Todopoderoso.

UN ALTAR POR NUESTRA TIERRA