Artículo

la familia pastoral

MÁS CERCA ANTES DE APAGAR LA LUZ

Por José Luis y Silvia Cinalli
MÁS CERCA ANTES DE APAGAR LA LUZ

Si bien es cierto que una cama cómoda hace que el descanso sea una experiencia más confortable, también es cierto que más importante que ello es la calidad de la relación.

Además, si tenemos en cuenta que, en promedio, pasamos un tercio de nuestras vidas en la cama, y que normalmente los matrimonios conversan no sólo acerca de lo que sucedió en el día sino de lo que planean hacer en adelante, la buena administración de esos minutos son de extrema relevancia.

He aquí algunas sugerencias para aprovechar mejor ese tiempo:

• Jamás discutan por la noche. “Desperdiciarán una buena noche de descanso y, de todos modos, no podrán solucionar nada hasta la mañana siguiente”, Rose Fitzgerald Kennedy.

Imagina lo que sucedería si los dos decidieran valorar todos los aspectos positivos del día y no hablar de cosas negativas. ¡Tu matrimonio se revolucionaría!

• Oren juntos antes de dormir. Ya sea de rodillas o sentados en la cama, agradecer por lo vivido y encomendar el descanso a Dios pidiendo su protección, tiene que transformarse en un hábito de cada noche.

• No traten de hacer una lista de los pendientes para el otro día. A menos que tengan lápiz y papel para anotar aquello que temen olvidar, es mejor concentrarse en dormir plácidamente. Mañana será un gran día y necesitan estar descansados para aprovecharlo al máximo.

• No usen el tiempo de descanso pensando en cómo resolver un conflicto. Por regla general, el diálogo personal durante la noche suele irritar a quien lo practica haciendo que su respuesta al problema sea dramática, acalorada y ofensiva. El descanso permite un corte emocional saludable para tener una perspectiva más objetiva en un asunto importante.

• Tóquense mientras duermen. Las caricias son una forma auténtica de comunicación. “Qué placentero es disfrutar de una tierna caricia luego de un día difícil o sencillamente descansar lado a lado, tomados de la mano mientras se duerme por la noche”.31 Sólo un roce, ¡pero es maravilloso! Los científicos han comprobado que tocarse puede reducir la tensión, levantar el ánimo, mejorar la autoestima e, incluso, fortalecer el sistema inmunológico.

• Compréndanse. Voltaire escribió: “El oído es el camino al corazón”. “El escuchar atentamente a tu pareja, a lo largo del día y en lo profundo de la noche, es el mejor atajo para llegar a la intimidad”, Les Parrott.

Los esposos pueden demostrarse apoyo incondicional con el solo hecho de escuchar con

empatía e interés.

• Tomen tiempo para planear una vida intensa. Uno nunca sabe lo que puede surgir de las conversaciones íntimas antes de dormir. Qué triste es pasar por esta vida sin descubrir el verdadero propósito por el que nacimos. Hay personas que simplemente sobreviven; viven sin pasión y sin entusiasmo. ¿Qué pueden hacer para que valga la pena vivir la vida? ¿Cuál creen que sería su mayor aporte para la humanidad? ¿Qué es lo que realmente les gustaría hacer? Seguramente en eso Dios los quiera usar y puede que el propósito compartido surja de una conversación en una noche cualquiera. ¡Incluso podría ser hoy!

apagar la luz