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LA IMPORTANCIA DE SUPERVISAR

Daniel González
LA IMPORTANCIA DE SUPERVISAR

Cuanto más grande sea una visión, mayor nivel de supervisión necesitará. Jesús está enseñando una parábola y menciona la supervisión como algo positivo. Mateo 24.50 dice: “Vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera, a la hora que no sabe”.

A veces nos cuesta supervisar, porque nos creemos que es sinónimo de desconfianza, que vamos a hacer sentir mal a nuestros colaboradores. Pero este versículo nos enseña que una de las responsabilidades de quienes tenemos gente a cargo y debemos delegar tareas, es la de supervisar. Es una responsabilidad del señor la de ir a ver al siervo un día que no lo espera y la hora que él no sabe. La supervisión es como un análisis o una radiografía, no es buena ni mala en sí. Simplemente es necesaria para sacar a luz las cosas buenas y las cosas malas.

Incluso la venida del Señor será sin aviso previo. “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre”. Interesante. La reserva es para que no se filtre. Ni siquiera el Hijo, Jesús, sabe cuándo vendrá. Este es un principio para los padres que delegan tareas en sus hijos. Ni siquiera ellos deben saber cuándo vas a caer para inspeccionar.

Hay que desconfiar de alguien que no quiere ser supervisado. El que tiene todo en orden quiere que lo supervisen, para mostrar su trabajo bien hecho. Por eso la gente que en la iglesia cumple bien con su ministerio pide permanentemente “Pastor, ¿cuándo va a venir a ver lo que estamos haciendo?”. En cambio, al que hace todo mal le preguntan “¿Cómo va?” y te dice “Bien pastor, ehhhh, bien, no hace falta que mire nada, vaya nomás”. Esta es la clave, el que tiene las cosas en orden, no sólo no le molesta ser supervisado, sino que quiere serlo porque no hay cosa mejor que poder mostrar que está haciendo las cosas bien.

Pero es clave que la supervisión sea de manera sorpresiva. Porque de esa manera no hay dudas, uno puede quedarse tranquilo y decir “no tenía idea de que iba a ir hoy a revisar esto, pero encontré todo bien, porque siempre está todo bien”. No olvides que el piloto automático sirve nada más que para la aviación.

La supervisión sirve para recompensar o corregir al que hace la tarea. Dice Mateo 24. 46-51: “Dichoso el siervo cuando su señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber. Les aseguro que lo pondrá a cargo de todos sus bienes. Pero ¿qué tal si ese siervo malo se pone a pensar: “mi señor se está demorando”, y luego comienza a golpear a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos? El día en que el siervo menos lo espere y a la hora menos pensada el señor volverá. Lo castigará severamente y le impondrá la condena que reciben los hipócritas.

La supervisión también motiva. Pues el que hace las cosas bien sabe que alguien ve su trabajo, y el que hace mal las cosas sabe que tarde o temprano tendrá problemas si no se pone en orden.

El Señor nos quiere llevar a un nivel mayor y una de las cosas que implica ese nivel es aprender a supervisar. Tuve que atender a un hermano de una iglesia al que habían ascendido a gerente y lo volvieron a su puesto porque no supo supervisar. Fue un milagro que no lo echaran. ¿Y en que falló? En que como ahora él estaba a cargo de los que habían sido sus compañeros, no tuvo la capacidad de establecer la nueva relación, es decir “De la puerta para afuera somos todos amigos, pero acá adentro yo estoy en una función superior”. Pero como eran amigos le decían “Quedate tranquilo, me conocés hace diez años, si te digo que fui, fui, y si te digo que lo entregué, lo entregué”. Y así fue hasta que saltó todo, no habían ido ni habían entregado. Los directivos le dijeron “Usted no controló, no constató, no supervisó, así que no puede estar en esta posición”. Tanto él como los otros tuvieron problemas por no haber hecho las cosas. Resumiendo, si él los hubiera supervisado, los hubiera bendecido. Porque a él lo bajaron del puesto, pero a los otros tres los echaron.

Para concretar ese proyecto o ese plan, vas a tener que practicar la supervisión. Tres pasos hacia el éxito:

  • 1.Reconoce que la supervisión es un factor crítico y fundamental para el desarrollo.
  • 2.Supervisa de forma imprevista, para que la supervisión sea verdaderamente efectiva.

Recuerda que la supervisión estimula al que actúa correctamente y ayuda al que tiene que mejorar.

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