Artículo

la vida personal del pastor

EL PODER DE RECORDAR Y HONRAR

Por Sebastián Crudo
EL PODER DE RECORDAR Y HONRAR

Dios le pide a sus hijos que recuerden y nunca olviden lo que Él ha hecho por ellos.

Hay poder en esto. Todas las celebraciones del pueblo de Dios tienen que ver con recordar lo que Dios hizo por ellos. Hoy nosotros como Iglesia de Cristo, creemos por cosas mayores. Pero no olvidamos de dónde nos sacó el Señor. Los milagros que hizo en nuestras vidas. ¿Y qué hacemos hoy?: honramos.

Honrar es dar estima, mostrar respeto, reconocer. Requiere acción, desde palabras hasta dádivas, pero implica moverse, hacer algo. ¿Cuándo deshonramos algo o a alguien? Cuando lo tomamos a la ligera, cuando creemos que no tiene importancia. Recordar lo bueno que otros hicieron por nosotros y mostrarles gratitud, es honra. Cuidar y valorar, darle peso a alguien o algo, es honra.

“El hijo honra a su padre y el siervo a su señor. Ahora bien, si soy padre, ¿dónde está el honor que merezco? Y, si soy señor, ¿dónde está el respeto que se me debe? Yo, el Señor Todopoderoso, les pregunto a ustedes, sacerdotes que desprecian mi nombre. Y encima preguntan: “¿En qué hemos despreciado tu nombre?” Malaquías 1:6 NVI)

En la Biblia encontramos que se nos pide honrar:

1) A nuestros padres

2) A quienes nos enseñan

3) A quienes están en autoridad sobre nosotros.

¿Qué o a quién estás honrando? Porque lo que honramos, es a lo que le damos vida, peso, importancia. Nunca te lo olvides: A lo que honres, le agregas vida.

Quiero animarte a recordar lo que Dios hizo en tu vida. Lo que tus maestros hicieron por ti. Lo que tus padres te enseñaron. ¡Y no dejes de hacer algo al respecto, porque eso es honrar! Honremos a Dios, honremos a las personas, honremos nuestro cuerpo.

Recordar, honrar