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la vida personal del pastor

CÓMO INSPIRAR ESPERANZA

Sixto Porras
CÓMO INSPIRAR ESPERANZA

Orador Principal del Retiro Nacional de Pastores AOXV 2018

Cuando creemos que podemos alcanzar lo que soñamos surge la esperanza. La esperanza alimenta los sueños y crea ilusión por el futuro. Es la esperanza la que produce alegría y genera expectativa por el mañana. Sin esperanza las personas pierden la ilusión por vivir y la confianza.

La esperanza es producto de una actitud positiva ante la vida y produce beneficios en todo sentido: genera ilusión, nos pone a caminar y saca lo mejor de nosotros. Cuando la persona tiene esperanza, posee más probabilidades de alcanzar las metas propuestas, y aumenta su posibilidad de obtener mejores resultados.

La esperanza no ignora las dificultades y problemas, es más bien lo que nos dirige a buscar soluciones y nos brinda la ilusión de un mejor mañana. Es la esperanza la que nos trae la convicción de que los problemas no duran para siempre, que las dificultades pasan y que las heridas del camino se sanarán con el tiempo. La esperanza renueva nuestras fuerzas y hace que surja fortaleza de nuestro interior, es la esperanza la que nos permite ver la luz en el horizonte y nos guía de la oscuridad a la claridad.

Por otro lado, la esperanza se desvanece poco a poco cuando estamos en ambientes rodeados de descalificación o de agresión. Si queremos realmente dar esperanza a los que amamos, debemos dejar la crítica y el menosprecio. Y si hemos crecido en ambientes así, es necesario levantarse para escribir una nueva historia, y comenzar a comprender que ahora somos adultos, y esto nos convierte en personas responsables de nuestro propio destino, de modo que aunque no es posible olvidar el pasado, somos capaces de influir en nuestro futuro.

Para esto debemos aprender a perdonar a quienes nos lastimaron, abandonaron o abusaron. Pero es a partir de comenzar a soñar en un mejor mañana que nos levantamos para detener la agresión, la descalificación y el abuso.

¿Cómo hacemos crecer la esperanza en los demás?

1. Inspire esperanza en los demás

Inspiramos esperanza en los demás cuando nosotros la tenemos para con nosotros mismos. La mejor forma de inspirar confianza, fe y esperanza en los demás es cuando ellos nos ven caminar con ilusión, nos observan proponernos metas y elaborar los planes necesarios para alcanzar los objetivos. Esto se convierte en la principal fuente de inspiración para los que nos rodean.

Por esto, practique el optimismo; no significa ignorar la situación difícil, sino reconocer el reto y preservar la ilusión. Busque reescribir su historia y, en lugar de expresar una nueva queja con los que le rodean, encuentre un propósito en cada desafío que la vida le presente; así ellos aprenderán de usted.

2. Ayúdeles a descubrir su potencial

Es imposible tener esperanza cuando uno no sabe en qué es bueno, por eso, la mejor forma de contribuir con los demás para que tengan esperanza, es ayudarles a enfocarse en sus fortalezas para que dejen de sobredimensionar sus debilidades.

Es una tendencia humana no valorar aquello en lo que somos buenos, sino más bien darle demasiada importancia a aquello en lo que no somos muy eficientes. Cuando ayudamos a los que amamos a concentrarse en el desarrollo de sus potencialidades les estamos animando a tener esperanza.

Cada vez que encuentre en su cónyuge, hijos o compañeros de trabajo una fortaleza en la que sobresalen, dígales lo que piensa y refuerce su amor propio con palabras de admiración.

3. Ayúdeles a definir sus metas

Una persona sin esperanza siente que no vale la pena intentar nada, y no se propone metas que lo muevan a la acción. Quien se plantea metas en la vida aumenta su nivel de motivación interna. Las metas nos obligan a ver hacia el mañana con buen ánimo. Quien tiene metas tiene expectativa y eleva su nivel de esperanza.

Cuando ayudamos a que los nuestros tengan sus propias metas ellos elevan su nivel de esperanza, porque les produce confianza y les genera ilusión. Matamos la ilusión por la vida cuando imponemos nuestras metas a los demás en lugar de ayudarles a descubrir su propia ruta a seguir.

Pregunte a los que ama por sus sueños, por lo que desean hacer en el futuro, anímeles a tomar pasos para llegar a cumplirlos, y ofrezca su apoyo para lograrlo.

4. Inspire confianza en los demás

Todos necesitamos confianza y esta se alimenta cuando los demás valoran nuestras habilidades. La confianza surge al valorar la capacidad que tenemos para alcanzar lo que nos hemos propuesto. Es lo que nos impulsa a decir: “Tengo un plan, y lo voy a lograr”. “He tomado la decisión correcta, y alcanzaré lo que he planeado”. “Daré lo mejor de mí para lograr lo que me he propuesto”.

Para inspirar confianza, delegue responsabilidades, aplauda los éxitos, y anime en los momentos difíciles a las personas que tiene cerca. Utilice palabras de afirmación, y hágales saber que serán capaces de lograr lo que se han propuesto. Todos necesitamos que los demás confíen en nosotros, esto eleva el nivel de esperanza.

5. Acompáñele en la ruta a seguir

Elevamos la esperanza en los demás cuando les acompañamos en la ruta a seguir. Es difícil tener esperanza cuando recorremos solos el camino. Pero se genera buen ánimo cuando otros nos acompañan en el recorrido. Sin embargo, no basta con acompañar a los demás en el camino, debemos ser personas que afirman, inspiran y animan.

Todos necesitamos buenas personas a nuestro lado, por eso debemos ser la persona correcta para los demás. Dos pueden más que uno, porque si uno se equivoca el otro le puede corregir; si uno se debilita el otro le puede afirmar; si uno cae, el otro le puede levantar; si uno duda el otro le puede afirmar; si uno llora, el otro le puede consolar; si uno se cansa, el otro le puede animar; si uno es atacado, el otro le puede defender.

6. Esté presente en los momentos difíciles

Es en los momentos de adversidad donde se necesita la compañía de las personas que más amamos. Las que nos pueden ofrecer el hombro para llorar y nos dan las palabras de ánimo que necesitamos escuchar. Es en estos momentos cuando más se necesita de la familia y de los buenos amigos. Los tiempos difíciles se constituyen en los momentos de la verdad, donde muchos abandonan porque pierden la fe y la esperanza. Pero es en los momentos difíciles donde surgen relaciones fuerte y se afirma el amor que nos tenemos como familia. 

Sixto Porras